El PP pretende hacernos ver lo blanco negro. Quieren que los españoles nos traguemos que Rubalcaba o Zapatero son agitadores públicos. Tiene narices la cosa. Acebes, Zaplana, Arenas, que bajo la dirección interpuesta de Rajoy (todos sabemos quién es el que en realidad manda) mintieron y crisparon la vida pública española hasta límites insospechados, arremetiendo ahora contra uno de los mejores Ministros de Interior de la democracia y contra el Presidente del Gobierno que ya desde la oposición promovió grandes Pactos de Estado, como el Pacto Antiterrorista. Vivir para ver. El mundo al revés.
La última vuelta de tuerca de esa estrategia es presentarse ante la ciudadanía como un partido defensor de la clase trabajadora. Creen que el electorado, sobre todo el electorado andaluz, ha olvidado el Decretazo. Creen que ya no nos acordamos de cómo quisieron liquidar de un plumazo la subida de las pensiones mínimas que acordó el gobierno socialista de Manolo Chaves. El PP de Andalucía ni siquiera se ha molestado en atender la invitación que le han cursado los dos sindicatos mayoritarios para conocer sus propuestas de cara a la cita electoral del 9-M. Queda clara por tanto su empatía con las clases trabajadoras y sus representantes.
Que nadie se engañe pues. La bajada de impuestos que venden a bombo y platillo beneficia únicamente a los de siempre: a los más ricos (que por cierto y aunque ya lo supiéramos, el diario Público se encargaba de recordarnos ayer que son los más insolidarios porque son los que más defraudan). El PP no cree en la sanidad pública, en la escuela pública, en el sistema de pensiones públicas o en la atención a los/as dependientes. Por eso no le preocupa recaudar. Claro. No piensa gastar.
1 comentario:
Tu artículo me ha hecho reflexionar acerca del tema público, de lo que significa para el PP. En mi opinión donde cualquier persona de izquierdas ve en lo público un servicio a la sociedad con un gasto repartido solidariamente, la persona de derechas ve, como bien dices, un dispendio económico; y complementaría con la visión de los líderes e ideólogos del PP: ellos ven una oportunidad de negocio.
Cuando lo público deja de funcionar siempre tiene que resolver el problema una empresa privada, a cambio claro de un precio y es ahí donde la derecha se hace más rica: instituciones de enseñanza privada, seguridad privada, sanidad privada y despido libre y gratuito: público.
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