jueves, 29 de enero de 2009

Y EL SUPREMO DIJO NO

Una tarde, el profesor de Canónico anunció a mis compañeras de curso que estaban dispensadas de asistir a clase al día siguiente porque la lección que tocaba era la consumación del matrimonio. Hizo aquel alarde de machismo con toda naturalidad, hasta con un punto de rancia chulería. Han pasado más de veinte años desde entonces, pero conviene recordar que en aquella época, 1986 ó 1987, llevábamos ya prácticamente una década viviendo en democracia, aunque algunos no se hubieran enterado aún.

Lo peor es que todavía hoy, hay quien sigue sin entender cuál es el modelo de Estado que diseña la Constitución de 1978. España es un Estado laico y aconfesional porque así lo quiso el pueblo español al aprobar en referéndum esa Constitución hace treinta años. Un Estado que garantiza la libertad religiosa, y por ende, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus creencias. La disyuntiva entre Religión y Ciudadanía es por tanto irreal; no existe porque no hay que elegir entre una y otra, y toda la polémica suscitada al efecto, por supuesto de forma interesada, es puro fuego de artificio. Cualquier padre o madre tiene asegurado que sus hijos estudien Religión Católica en un centro educativo sostenido con fondos públicos, si así lo desea. Es tan cierto esto como falso lo es que a través de Educación para la Ciudadanía se pretenda imponer una visión sesgada, parcial o partidista de la sociedad. Se trata de que los jóvenes reciban formación en los valores constitucionales, universales, que articulan las bases de nuestro modelo social de convivencia pacífica y democrática. Se trata de una materia que se imparte en los países de nuestro entorno geopolítico con plena normalidad. Una materia curricular y sobre la que no es posible en consecuencia objetar.

Por eso la sentencia de ayer no es sólo un triunfo del gobierno andaluz. Ciertamente, los socialistas de Andalucía estamos hoy muy contentos con el pronunciamento del Alto Tribunal, pero más que como socialistas, lo estamos como demócratas, como firmes defensores que hemos sido de unos valores comunes durante estos últimos treinta años. Y durante los cien anteriores.

En el tablero político, es al PP a quien le toca mover ficha ahora. La sentencia le da la oportunidad de abandonar posiciones minoritarias dentro del propio entorno de la enseñanza católica, porque no hay que olvidar que la principal patronal de la enseñanza concertada, la FERE-CECA, ha aceptado sin mayor problema la impartición de Educación para la Ciudadanía en sus colegios. El PP se ha alineado con una minoría absolutamente ultraconservadora, y no debe olvidar que es el segundo partido de este país. Algunas de las CC.AA. en las que gobierna han dado ya signos de acatar sin más estridencias la sentencia. Otras deberían plantearse acabar con el esperpento de impartir la asignatura en un idioma extranjero. Aquí, en Andalucía, ya es hora de que bajen del monte. Con su decisión, el Supremo le ha brindado al PP, a su dirección nacional en general y a la andaluza en particular, una ocasión perfecta para pasar página sobre un innecesario elemento de confrontación política que es deudo de una legislatura, la anterior, sobre la que la ciudadanía, precisamente la ciudadanía, dictó sentencia hace ya casi un año.

Derecho Canónico sigue estudiándose en las aulas de nuestras Universidades. Pero espero que ya no haya profesores de ésa ni de ninguna otra materia que excusen a las mujeres de asistir a clase sea cuál sea la lección que toque ese día.
Probablemente, si aquel mediocre profesor hubiera tenido la oportunidad de estudiar Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, habría aprendido algo de coeducación, de respeto al principio de igualdad, y su comportamiento quizá habría sido diferente aquella tarde de infausto recuerdo.

miércoles, 14 de enero de 2009

Martes y trece, precisamente

Con la puntualidad de cada martes, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Écija celebró ayer su reunión semanal. Pero no fue una sesión más. Junto a otras cuestiones, el gobierno local aprobó los 58 proyectos cuya ejecución con cargo a los fondos FEIL (Fondo Estatal de Inversión Local) va a solicitar al Ministerio de Administraciones Públicas.
A nadie se le escapa que en un contexto económico como el actual, la puesta en marcha de esta medida adquiere una dimensión especial. La iniciativa adoptada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de crear ese fondo de 8.000 millones de € para inversión en el ámbito local, ha sido todo un acierto que nadie o casi nadie se atreve a cuestionar. De esos 8.000 millones, casi 7 corresponden a Écija. Como señalaba el Alcalde Juan Wic en su comparecencia ante los medios tras la Junta, los objetivos a perseguir son dos: por un lado, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos con una serie de actuaciones de mejora en las infraestructuras e instalaciones municipales, en las dotaciones y equipamientos urbanos, etc., y por otro, atemperar los duros efectos que la crisis está dejando sentir sobre nuestros trabajadores y trabajadoras, especialmente del sector de la construcción y conexos.
Los proyectos se han agrupados en ocho grandes bloques: plan de mejora en barrios, plan de actuación en colegios, acciones en pedanías, actuaciones en zonas rurales, adecuación de polígonos industriales, acciones en turismo y deportes, urbanización del nuevo hospital y otras actuaciones.
Sin entrar en prolijas enumeraciones, conviene señalar que hay dos bloques que destacan por encima de los demás: el Plan de Mejora en Barrios, que concentra casi un 29% de la inversión, y la urbanización de la parcela del nuevo hospital, con más de un 26%. Gracias al Plan de Barrios y a las actuaciones en pedanías y núcleos rurales, no habrá prácticamente ninguna zona de la ciudad ni ninguno de los restantes núcleos de población del término municipal que no sea destinatario de estas inversiones. La urbanización de la parcela del nuevo hospital, junto con el anuncio de la licitación del proyecto de construcción del propio centro hospitalario, publicada en el BOE el pasado lunes día 5, suponen otro paso más hacia ese gran reto que tiene nuestra ciudad de contar en un futuro cada vez más cercano con ese ansiado nuevo hospital.
Hay que decir que la iniciativa del gobierno central se ve complementada con otras del gobierno andaluz que preside Manolo Chaves, como son los planes PROTEJA y MEMTA. El primero hará llegar hasta Écija algo más de 1.140.000 € con un contenido inversor similar al plan FEIL. El segundo, con un presupuesto de casi 314.000 €, posibilitará la contratación de treinta y seis trabajadores y trabajadoras para realizar tareas fundamentalmente de mantemiento en colegios, zonas verdes, zonas deportivas, etc.
Las cifras del paro conocidas los últimos días producen zozobra en cualquiera. Pero no pasan de ser frías estadísticas frente a la dureza del drama humano de aquel vecino que ha perdido su empleo, de aquella unidad familiar que ha perdido al completo su puesto de trabajo. Ante esta realidad nadie puede permanecer impasible, menos aún quienes detentamos algún tipo de responsabilidad pública. Confiamos en que todas estas actuaciones supongan un punto de inflexión en esta crisis cuyas consecuencias ni los más pesimistas atisbaron a vaticinar.
Y esperemos que ni para éstos ni para los supersticiosos suponga un acicate el anecdótico hecho de que este importante acuerdo se adoptara un martes y trece.