viernes, 29 de mayo de 2009

ECUADOR

Estamos en el ecuador de la campaña. Y, lamentablemente, hemos hablado poco de Europa. Y es que el PP no quiere hablar de Europa. Es sabido que el PP, por un puñado de votos, es capaz de cualquier cosa. Se vale lo mismo del dolor de las víctimas de cualquier crimen que del drama de quienes han perdido su empleo. Durante cuatro años trataron de llegar a la Moncloa desde la crispación. Ahora lo quieren hacer desde la crisis. Pero no caen en la cuenta de que la gente de bien, percibe su utilización maliciosa de los problemas de otros en beneficio propio. Se les nota en la cara, en la alegría exultante con la que saludan cada nueva cifra del paro. No les importa Europa, nunca les importó ni creyeron en ella, y sólo quieren ver en estas elecciones una segunda vuelta de las nacionales y autonómicas en las que fueron claramente derrotados hace un año.

Nosotros sí vamos a hablar de Europa.
Aproximadamente el 70% de las iniciativas acordadas en nuestros Parlamentos, en el nacional y en los autonómicos, vienen determinadas por decisiones previamente adoptadas en las instituciones europeas. Europa, pues, no es una ninguna entelequia. Más allá de los intereses nacionales, la Unión Europea tiene su propio estatus político, diferenciado del de los Estados miembros. Son muchísimas las cosas que los europeos compartimos, podemos movernos libremente dentro del territorio de la Unión, podemos establecernos en cualquiera de sus Estados, y utilizamos la misma moneda en muchos de ellos.
Las instituciones europeas tienen una dilatada experiencia democrática a sus espaldas, consecuencia de la cual es un modelo, un modelo social y de progreso genuinamente europeo que los socialistas de todo el continente y de España hemos contribuido y no poco a consolidar. Un modelo en el que las personas son el eje central de nuestras políticas y no un eslabón más de la cadena productiva.

Crecimiento sostenible, respeto al medio ambiente, lucha contra el cambio climático, ése que Rajoy ignora. Nuevo modelo económico: salir de la crisis con los trabajadores y no a costa de ellos. Diálogo social. Educación y sanidad públicas y de calidad frente a modelos privados al alcance sólo de unos cuantos. Protección social frente a despido libre y recortes en las prestaciones. Ése es nuestro modelo.
Nada que ver con la derecha. Nada que ver un candidato joven, dinámico, como Juan Fernando López Aguilar, un candidato de futuro, con alguien que forma parte del pasado, de nuestro peor pasado reciente, el de Irak, las mentiras del 11-M y las del Yak-42.

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